29.11.06

Demanda y satisfacción sí coinciden!

Y me contó de un adolescente que estaba enamorado de una estrella. A la orilla del mar extendía los brazos hacia ella, la adoraba, soñaba con ella y la dedicaba todos sus pensamientos. Pero sabía, o creía saber, que un hombre no puede enlazar con sus brazos una estrella. Imaginaba que su destino era amarla siempre sin esperanza y construyó sobre esta idea toda una vida de renunciamiento y dolor, callado y fiel, que habría de purificarle y ennoblecerle. Una noche se hallaba sentado de nuevo junto al mar, sobre un acantilado, contemplando a su amada y ardiendo en amor por ella.

Y en un instante de profundo anhelo, saltó al vacío, hacia la estrella. Pero todavía entonces pensó en la imposibilidad de alcanzarla y cayó, destrozándose contra las rocas. No sabía amar. si en el momento de saltar hubiese tenido fuerza de alma suficiente para creer fija y seguramente en el logro de su deseo, hubiese volado cielo arriba a reunirse con su estrella.

Demian, Herman Hesse

4 comentarios:

Carlos Guzman dijo...

aahhh... el amor...
y la idea de que todo lo puede, hasta volar?!!

saludos!

Laura dijo...

Bello lugarcito el tuyo
abrazos desde el sur

Amorexia. dijo...

Y si todo fuera unirse a un vuelo de palomas para viajar de planeta en planeta, y alcanzar esa estrella o ese pequeño planeta donde una flor te necesita... pero eso si... no podemos llevar el cuerpo, es demasiado pesado... perecera que tengo miedo, parecera que me duele... pero los adultos no entienden esas cosas... solo cuando uno ama con un amor infantil lleno de la sabiduria de la inocencia, como el principito, podra alcanzar la estrella... quizás Ebi si tomo un vuelo de palomas... pero nosotros los adultos estabamos muy ocupados mirando el cuerpo destrozado contra las piedras... nadie miro el cielo...

Warren/Literófilo dijo...

Vaya libro éste. Cuando Hesse lo publicó, allá a mediados de los sesenta creo... de inmediato gran cantidad de jóvenes reprimidos -especialemente homosexuales- tomaron a Demian como el libro de cabecera, ó mejor aún como un grito de guerra.
Recuerdo que cuando leí me llené de una extraña alegría al grado que llamé a un compa para contársela. Demian es un libro que a pesar de lo breve de sus hojas contiene un mensaje profundo, profundísimo, y no tanto el amor a hacia otro hombre; el personaje que en esa novela aparece como el ideal de lo que simpre buscamos, o sea nosotros mismos. Esa admiración que siente Démian por el otro es la admriación por romper miedos. Sin duda contiene un mensaje esóterico que refleja en cierta forma el pensamiento universal que tenía las cosas para con Hesse. Excelente libro, y no sé si lo notaste, bueno en esa edición que psoteaste, que el prólogo lo hizo ni más ni menos que Thomas Mann, casi nadie.