15.7.09
Acá somos nómadas
Pero lo somos. Abrimos y cerramos cajas y corazones con la naturalidad con la que otros abren y cierran ventanas. Nos gusta el cambio? Es cuestionable. Siempre me gusta pensar que todos los caminos llevan a Roma, esa frase despierta cosas dormidas y cosas inexistentes en mí; llegaremos a Roma , no doubt about it, en círculos o espirales en lugar de una trayectoria recta (de esas fascinantemente aburridas que se limitan a unir A con B). La nuestra quizá conecte hasta la Z.
Quizá hoy quiera vivir de recuerdos sólidos y no de momentos desperdigados y poco confiables, aunque debo decir que acumularlos ha sido de los mejores ejercicios para la memoria que puede haber existido. Priceless. Nuestra ruta se va agotando, pero si no es eso a lo mejor soy yo la que se está trasparentando un poco más todos los días. Nostalgias errantes y vagabundas. Pero somos prácticos y espontáneos.
Nuestra eternidad es efímera, pagamos por adelantado para poder verla. Es probable que por ello el sol no nos caliente tanto algunas veces. Lamento tanto haberme vuelto perezosa para guardar muchas cosas en el corazón, la practicidad me ha hecho experta en el arte de la fanfarronería y el sarcasmo. Una máquina fanfarrona.
8.7.09
Espartana
Fui despreciada,
Encontré a mi gata favorita muerta en la ducha,
Fui despedida,
Regresé cómo me fui,
No me dieron la beca,
Tuve peleas por separación de bienes y pagos
Y perdí una amiga
Que conste aquí para que no duela más y poder pasar la página de una vez por todas.
Ahora, lo bueno es lo que interesa; la vacuna llena de toxinas me inmunizó. La segunda mitad del año se ve prometedora. Amor, amor, gatos, gatos...
楽しみにする!!
29.3.09
Cat stuff
En la ciudad blanca, no tan blanca; recapitulando muchos meses no escritos en unos cuantos párrafos sintéticos. Todo el cargamento ideológico y sentimental del pasado fue asumido en mi cabeza y absorbido por mis huesos en una catarsis quizá más voluntaria de la cuenta. El resultado? De vuelta al punto de partida, sola por escogencia y no por circunstancias; en un lugar al que llegué por un motivo, permanecí por otros tantos y perduro ahora por una paciente inercia en espera de nuevos vientos.
Los corazones, endurecidos por constantes capas de polvo y sal, esperan con ansia el resurgimiento de un latido menos sistemático. A manera de un espontáneo brote verde entre las piedras, me siento hoy ante estas nuevas letras, venciendo el letargo y desligando cada una de mis neuronas del sarcasmo y de la cómoda ironía en la que me refugio muchas veces para no aludir sentimientos que podrían, eventualmente, pedir explicaciones por conductas inexplicables.
Así, volviendo la mirada al frente, me doy cuenta que mucho y poco ha cambiado. La piel curtida por el desamor finalmente cayó al suelo en una sola pieza, dejando intacto el resto; dejando armado nuevamente el mecanismo con precisión de relojero. Como el gato, siempre caigo de pie, rindiendo tenazmente las vidas que quedan e intentando utilizar la presente de mejor manera que la anterior. Y el gato ficticio de esta metáfora es al parecer el único superviviente, pues los tangibles y verdaderos ya no están con sus miradas pensativas y sus colas narcisas y arrogantes.
てるてるぼうず
明日天気にをしておくれ・・・
Revisando los borrones para no volver sobre las marcas
Buscando la prestancia muchas veces olvidada
Eliminando todo rastro de predeterminación
Y de mis citas favoritas: “Naturaleza no es destino” (SdB)