14.12.06

El Discurso necio

"A simple vista, pareciera que no le pudiera ir mejor, verdad? Pero a quién engaña usted, señorita? cómo me va usted a negar que todavía hay ciertas cosas que le carcomen el seso? cómo se explica a usted misma que siempre no, cómo hace para rehuirle a los impulsos que le jalan los tobillos un día sí y otro no?
A mí no me diga que no es cierto, no me diga que le basta su perfil, que le basta su cama fría y sola por las noches, sus rutinas matutinas, su insomnio empedernido, su jefe adicto al solitario, su perro en otra casa, su día y noche frente a la computadora en beneficio del diseño; hasta sus libros releídos infinitas veces...
Me da la impresión que toma usted las cosas demasiado en serio, recuerde: la risa le pertenece a los inmortales. Es que acaso le resulta tan difícil desprenderse de las cosas? Será que piensa que es asunto reprochable si es sincera con usted misma de una vez por todas? Mire, yo solamente pongo en palabras lo que ya usted ha pensado hasta el cansancio; ya nos conocemos de sobra, pero usted se empeña en ocultarme y relegarme. Anímese sin perder la cordura, o mejor, pierda la cordura sin desanimarse, que al fin y al cabo, nada es para siempre en esta vida."

1 comentario:

Mar dijo...

auch...realmente me gusto, asusto, desperto, alento...senti un comfortably numb...y me encanto te lo juro!