"4 de mayo de 1995
Feliz cumpleaños!
Hija:
Cuando se cumple años se le desea al ser querido, que lo pase bien y muy feliz.
Quiero ir un poco más allá.
Doce años es una muy buena época para iniciar proyectos. Ojalá que estés de buen humor para proponerte cosas, metas. LLegaste a una edad en que tus acciones y decisiones se reflejarán el resto de tu vida.
En toda una vida uno tiene unas pocas cosas de las que se siente verdaderamente orgulloso. No sos una cosa y me siento muy, pero muy orgulloso de vos. Te lo he dicho siempre, desde muy niña, sos linda y muy inteligente.
Me has dado infinidad de satisfacciones y motivos para estar así de orgulloso.
Sabés? Has comprobado que a pesar de haber experimentado algunas adversidades en tu vida, no has perdido el empuje, el espíritu de lucha y superación. Yo te siento muy segura de vos misma. Podés estarlo siempre.
Siempre he deseado apoyarte, no sé si lo he logrado tanto como he querido. Vos dirás.
Cuando hablo de vos con cualquier persona, me siento realizado y seguro de que a futuro, podrás realizar todos tus anhelos. Me siento lleno y más orgullosos. Pero, no es ese orgullo corriente que sentimos todos los padres, va más allá. Es lógico, es meditado, es totalmente real y bien fundado.
En tu edad de decidir debés meditar bien las cosas, no guiarte sólo por impulsos que pueden ser pasajeros. No, más bien debés estar muy segura de lo que realmente querés, para ahora y para el futuro.
Hace años no existía la necesidad de que una muchacha de doce años planeara su futuro; mas hoy las cosas son diferentes. Se vive más rápido, se enfrenta a más cosas buenas y malas.
Creo en vos. Confío en vos.
Te admiro y respeto.
Creo en tu libertad y tus escogencias.
Siempre respaldaré tus decisiones.
Siempre podrás contar conmigo.
No sólo soy tu padre, sino más bien tu amigo.
Siempre te escucharé y trataré de comprenderte.
En estos días he estado repasando la gran cantidad de recuerdos tuyos (físicos) que poseo. Son cosas tuyas, recuerdos y regalos para cumpleaños míos pasados. Los conservo y atesoro y fueron gran compañía cuando vivía en "Macho grande".
Nunca permitás que nadie te minimice o use. Tampoco usés a nadie, es igual de espantoso. Siempre tratá de ponerte en el lugar de las otras personas y verás como eso te ayudará a ser más comprensiva.
Por duro que suene, siempre has sido mi hija preferida. Fuiste el primer ser que he querido realmente. Por vos conocí el miedo, pero también la felicidad.
Sos impulsiva y enojosa, te lo heredé. Conforme he crecido he superado eso y estoy seguró de que podés evitarlo. La vida se hace más linda cuando no se es así.
Con todo y lo que te adoro y lo que quisiera protegerte, reconozco que tu vida es tuya, no mía. Tenés que vivirla. Eso sí, tratá de administrarla bien, no perdás el tiempo. El tiempo de uno es el tesoro más grande que se pueda tener. Se gasta y no se recupera, sin embargo, se puede disfrutar. No lo olvidés.
Acordate de compartir. Lo bueno y lo triste. Eso es lo que nos hace mejores seres humanos.
Felices doce años, feliz futuro, hija mía.
Que todo lo bueno de la vida te suceda a vos!
Te adora,
Tu papi."
Desempolvado del baúl de mis recuerdos. Once años después. I´m feeling blue today.
5 comentarios:
Hermosa carta.
No hay nada mas que decir...
Increible las cosas que encontramos guardadas, a las que debimos poner atención y a las que tan facilmente olvidamos.
Ese baúl de los recuerdos muchas veces es más una puerta a otro tiempo posiblemente mejor de lo que esperabamos y no sólo un simple baúl. Sería conveniente que todos lo revisaramos de vez en cuando.
Que carta tan bonita.
Me conmovió realmente.Se puede leer en cualquier momento y siempre va a crear un efecto. Es atemporal
Big girls do cry... También los chicos grandes lo hacen. Somos tan humanos.
revayo: lo sé, pero a veces me gusta hecerme la fuerte...
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